Adultos
     
  ¿En qué casos se recurre a la psicoterapia?  
     
 
  • En situaciones de crisis que no sabemos cómo afrontar: una ruptura amorosa o una separación matrimonial, un despido laboral, etc.

  • Cuando se tiene una sensación de malestar general: tristeza o angustia sin motivo aparente, temores que nos paralizan.

  • Si percibes trabas en tí mismo para llevar adelante algún proyecto que te interesa especialmente.

  • Cuando se vive una relación de pareja conflictiva, rutinaria o claramente insatisfactoria o que atraviesa una etapa de crisis.

  • Si se tiene dificultades permanentes para relacionarse con las personas o para conseguir lo que uno se propone.

  • Cuando aparecen síntomas que nos desconciertan y nos cuesta sobrellevarlos (ideas obsesivas, miedos “absurdos” o ataques de pánico o de llanto).

  • Si la agresividad o la violencia se han instalado en nuestra casa o se presentan ciclos violentos alternados con períodos de tranquilidad.

  • Cuando la relaciones con los hijos adolescentes son particularmente conflictivas.